“África tiene que ser contada por la voz de los africanos”
http://periodismohumano.com/cooperacion/africa-tiene-que-ser-contada-por-la-voz-de-los-africanos.html
November 27, 2010
"De aquí a unos años nos encontraremos entre Occidente y China", Cheiff Sy (África Editors Forum)
"Lo que se dice de África está siempre relacionado con conflictos", Themba James Maseko (Gobierno de Sudáfrica)
"¿Quién tiene interés en que no se enfríen los conflictos como el de los Kivus o Somalia?", Ricardo Martínez (Casa África)
“La historia de África siempre se ha contado desde los ojos de las agencias de prensa occidentales. África tiene que ser contada por la voz de los africanos porque no hay nadie que pueda hacerlo mejor que nosotros, los que la vivimos”. Esta reflexión es de Cheiff Sy, presidente de África Editors Forum, pero podría extrapolarse a todos los que ayer / 25 de noviembre / tomaron la palabra en “¿Ha llegado el momento de África”. El encuentro, organizado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, reunió nombres propios de la historia africana que hablaron del presente y del futuro del continente con optimismo y dejaron poco margen a la autocrítica.
“Lo que se dice de África está siempre relacionado con conflictos. El único momento en el que un niño español ve África en la televisión es cuando se habla de hambre, de sida y de pobreza. Ese niño tendrá una percepción muy negativa que le acompañará siempre. Hace falta encontrar un equilibrio. Hay una nueva generación de líderes que está trabajando contra la pobreza, los conflictos, los abusos en materia de derechos humanos y el crecimiento”, defiende Themba James Maseko, del Departamento de Comunicación del Gobierno de Sudáfrica.”El problema es que no podemos ser siempre una fuente de materias primas y no contar con nuestras propias fábricas. A África sólo vienen los inversores extranjeros a llevarse la riqueza. Tenemos que avanzar en el compromiso para reforzar las relaciones sur-sur, no sólo a nivel económico, también político”.
Compartiendo mesa estaba Ricardo Martínez, director de Casa África. “Si queremos que África cambie, ¿por qué seguimos empeñados en darle las recetas? La ayuda al desarrollo es necesaria pero no suficiente. Tampoco lo es invertir, extraer e irse, hay que integrarse y que la política de la Unión Europea no bloquee la entrada de los productos africanos en los mercados. África necesita el control de sus recursos. ¿Quién tiene interés en que no se enfríen los conflictos como el de los Kivus o Somalia? Eso se preguntan los líderes africanos, y yo lo suscribo. Salvamos a Grecia y a ahora salvamos a Irlanda pero no cumplimos los compromisos con África”.
Uno de los temas estrella es China, cuyas inversiones no paran de crecer en el continente, despertando el recelo de quienes la ven como una amenaza para los intereses africanos. “Está invirtiendo en todos los sectores y tomando un lugar preponderante, de aquí a unos años nos encontraremos entre occidente y China”, asegura Cheiff Sy. No lo ve así el Gobierno sudafricano, “África busca inversores y comercio. China es de los pocos que ha querido invertir, lo que falta es una reglamentación. No podemos decir ‘no’ a la inversión china cuando los europeos han hecho lo mismo. Hay zonas costeras que se están privatizando a las que los propios africanos no tienen acceso”, dice Themba James. Las críticas más contundentes llegan del público. “Vender nuestras tierras es vender a las personas. Estamos pasando de ser esclavos de occidentes a ser esclavos de China, de un amo a otro”, afirma Jannete, congoleña.
Njongonkulu Ndungane es el arzobispo anglicano de Ciudad del Cabo, un hombre cuyo activismo contra el apartheid le costó ser encarcelado en la Isla Robben entre 1963 y 1966. Él también mira a China con buenos ojos. “China ha sido capaz de que 50 millones de personas hayan salido de la pobreza. Por supuesto que nos preocupan temas como los derechos humanos, pero la cooperación sur-sur se está construyendo y nosotros tenemos que aprender las mejores prácticas de la gente que ha tenido éxito en el resto del mundo. Ha habido una liberación de nuestra tierra que nos ha costado sangre, sudor y lágrimas, por lo que nuestro desafío ahora es que los gobiernos desarrollen políticas que controlen a otros países. Nadie puede salvar a África, es África la que se salva a sí misma”, asegura el arzobispo. “Somos el segundo continente más poblado, tenemos más de un billón de habitantes (un billón anglosajón, que equivale a mil millones de personas) y las tasas más altas de fertilidad. El 40 por ciento de la población tiene 50 años o menos pero también tenemos las expectativas de vida más bajas y somos los más pobres. África está plagada de promesas rotas y gobiernos africanos que no han sido capaces de alcanzar los objetivos y por un régimen comercial totalmente injusto. Tenemos muchas materias primas y recursos humanos, pero se nos ha castigado a nivel financiero”. Apunta a tres áreas en las que deben centrarse los esfuerzos: educación, agricultura e infraestructuras.
También hay hueco para hablar de los flujos migratorios que entre África y Europa y el trato que aquí reciben los inmigrantes. “Creo que la inmigración siempre ha tenido lugar y ahora se habla de ella como si África estuviese invadiendo Europa. Eso siempre ha sido así. En los años 70 hubo aviones que salieron del continente africano cargados de personas que fueron a trabajar y a construir Europa, eso parece que ya se ha olvidado. Hace falta más respeto porque ser inmigrante no es ser ganado“, critica Cheiff Sy.
A pesar de todo, en la última década, cinco países africanos, Burkina Faso, Etiopía, Mozambique, Ruanda y Uganda, están en la lista de los diez países que han conseguido mayores avances en materia de desarrollo. La esperanza de vida ha aumentado más de diez años en el continente en las últimas cuatro décadas, el nivel de alfabetización se ha duplicado y más del 50 por ciento de los niños y niñas está escolarizado, el doble que hace 40 años. Cifras para la esperanza. Recordemos que, cuando hablamos de África, hablamos del tercer continente más grande del mundo y de sus 53 países.
DESARROLLO: El tiempo de África es ahora
Por Sanjay Suri
MADRID, 25 nov (IPS) - Es incuestionable que África está plagada de pobreza y enfermedades, pero esta imagen oculta otra realidad: el continente crece más de cinco por ciento anual en promedio, aseguraron activistas africanos este jueves en la capital española.
Esta segunda cara es poco conocida y menos admitida, enfatizaron en un seminario organizado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la agencia de noticias Inter Press Service (IPS).
Malawi dona actualmente maíz a los países más pobres, y vende su excedente en los mercados mundiales, dijo en un discurso el arzobispo Njongonkulu Ndungane, presidente de African Monitor, una organización no gubernamental con sede en Ciudad del Cabo, durante la reunión.
"Este éxito sobreviene luego que el gobierno de Malawi ignoró las recomendaciones de algunas agencias de financiamiento en cuanto a no subsidiar los fertilizantes y otros insumos agrícolas", añadió Ndungane.
Se trata de un éxito entre muchos. Las propias historias de fracaso se están convirtiendo en historias de éxito, dijo Ndungane.
África todavía tiene la menor expectativa de vida y la mayor pobreza extendida, pero "la buena noticia es que estamos revirtiendo muchas de estas tendencias, y es por eso que nos atrevemos a afirmar que el tiempo de África ha llegado", expresó.
Ndungane destacó varios hechos positivos. La pobreza extrema llegó a su punto máximo a fines de los años 90, con más de 58 por ciento, pero para 2005 había bajado a menos de 50 por ciento.
El Banco Africano de Desarrollo aportará el año próximo 10.000 millones de dólares en proyectos de infraestructura, aunque el Banco Mundial dijo que África necesita 93.000 millones de dólares anuales en carreteras, agua y electricidad.
Donde recibe 40.000 millones de dólares anuales por concepto de asistencia, recaba 400.000 millones mediante bonos, remesas y otros mecanismos financieros.
Esto es lo mejor, pero no lo es todo. Ndungane admite aquella imagen dominante de África y los hechos que la sostienen.
La corrupción podría ser la mayor. "En 2008, la fuga de capitales ilícitos de África subsahariana fue de 96.000 millones de dólares. Es escandaloso", dijo.
Por un lado, las naciones africanas se comprometieron a gastar 20 por ciento de su presupuesto en agricultura, pero apenas 10 lo están cumpliendo. No ha ayudado el hecho de que los donantes hayan aportado apenas 60 por ciento de lo prometido.
Pero prácticamente hay consenso en cuanto a que la balanza está cambiando, y que los medios de comunicación distan de estar informando sobre este nuevo equilibrio.
"Es necesario un cambio de paradigma en los medios, porque el progreso de África no se está informando", dijo en la reunión Themba James Maseko, presidente del Sistema Gubernamental de Comunicación e Información de Sudáfrica.
Muchos países europeos tienen pocos inmigrantes procedentes de África, y la única imagen que tienen los niños que crecen en estos países es la de un continente azotado por la pobreza y el conflicto, sostuvo.
Por otro lado, África tiene que hacer su parte: crear liderazgo e industrias en vez de exportar materia prima, evaluar la fuga de cerebros, garantizar la sustentabilidad ambiental y combatir la corrupción.
Inevitablemente, una reunión sobre África realizada en España planteó la cuestión de los emigrantes africanos que llegan a Europa.
"A lo largo de la historia siempre hubo inmigración indocumentada. La gente siempre emigró en busca de una vida más feliz. Y también hay migraciones dentro de África", dijo Cherif Sy, presidente del Africa Editors Forum.
"No hablemos de estas personas como si fueran ganado", agregó.
En vez de depender de los medios de comunicación, puede ayudar evitarlos, sugirió Javier Bauluz, fotorreportero ganador del Premio Pulitzer.
Los pueblos no se conocen entre sí, y en vez de depender de los medios deberían participar en programas de intercambio entre África y Europa, sostuvo.
Medidas de este tipo en el plano escolar pueden conducir a un mejor entendimiento, opinó.
Transmitir esas ideas fue el objetivo de la reunión, destacó el director general de IPS, Mario Lubetkin, en su discurso de clausura.
Se trató de "escuchar la nueva realidad africana, que puede oírse de un nuevo modo, con dignidad, sin temor, incluso sin temor de estar equivocados o de cometer errores", añadió.
Ahora hay "una África emergente en un Sur emergente, que no está solamente en el futuro sino también en el presente", dijo Lubetkin.
El continente africano "se está uniendo al dinamismo de China, India y Brasil", sostuvo.
La capacidad de África, y particularmente de Sudáfrica, quedó de manifiesto en la Copa Mundial de la FIFA 2010.
"Muchos dijeron que sería un fracaso, pero los hechos demostraron lo contrario. Los medios de comunicación, centrados en el fútbol, no lograron transmitir las dimensiones de lo que Sudáfrica y África lograron al organizar el campeonato. Fue un hito", señaló.
Lubetkin dijo que a veces los medios ayudan a profundizar el "afro-pesimismo". La reunión abrió las mentes a un nuevo "afro-optimismo", no como un ejercicio de relaciones públicas sino como una perspectiva para comprender a África, agregó.
En la cita madrileña también se presentó el nuevo sitio africano de IPS.(FIN/2010)
November 27, 2010
"De aquí a unos años nos encontraremos entre Occidente y China", Cheiff Sy (África Editors Forum)
"Lo que se dice de África está siempre relacionado con conflictos", Themba James Maseko (Gobierno de Sudáfrica)
"¿Quién tiene interés en que no se enfríen los conflictos como el de los Kivus o Somalia?", Ricardo Martínez (Casa África)
“La historia de África siempre se ha contado desde los ojos de las agencias de prensa occidentales. África tiene que ser contada por la voz de los africanos porque no hay nadie que pueda hacerlo mejor que nosotros, los que la vivimos”. Esta reflexión es de Cheiff Sy, presidente de África Editors Forum, pero podría extrapolarse a todos los que ayer / 25 de noviembre / tomaron la palabra en “¿Ha llegado el momento de África”. El encuentro, organizado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, reunió nombres propios de la historia africana que hablaron del presente y del futuro del continente con optimismo y dejaron poco margen a la autocrítica.
“Lo que se dice de África está siempre relacionado con conflictos. El único momento en el que un niño español ve África en la televisión es cuando se habla de hambre, de sida y de pobreza. Ese niño tendrá una percepción muy negativa que le acompañará siempre. Hace falta encontrar un equilibrio. Hay una nueva generación de líderes que está trabajando contra la pobreza, los conflictos, los abusos en materia de derechos humanos y el crecimiento”, defiende Themba James Maseko, del Departamento de Comunicación del Gobierno de Sudáfrica.”El problema es que no podemos ser siempre una fuente de materias primas y no contar con nuestras propias fábricas. A África sólo vienen los inversores extranjeros a llevarse la riqueza. Tenemos que avanzar en el compromiso para reforzar las relaciones sur-sur, no sólo a nivel económico, también político”.
Compartiendo mesa estaba Ricardo Martínez, director de Casa África. “Si queremos que África cambie, ¿por qué seguimos empeñados en darle las recetas? La ayuda al desarrollo es necesaria pero no suficiente. Tampoco lo es invertir, extraer e irse, hay que integrarse y que la política de la Unión Europea no bloquee la entrada de los productos africanos en los mercados. África necesita el control de sus recursos. ¿Quién tiene interés en que no se enfríen los conflictos como el de los Kivus o Somalia? Eso se preguntan los líderes africanos, y yo lo suscribo. Salvamos a Grecia y a ahora salvamos a Irlanda pero no cumplimos los compromisos con África”.
Uno de los temas estrella es China, cuyas inversiones no paran de crecer en el continente, despertando el recelo de quienes la ven como una amenaza para los intereses africanos. “Está invirtiendo en todos los sectores y tomando un lugar preponderante, de aquí a unos años nos encontraremos entre occidente y China”, asegura Cheiff Sy. No lo ve así el Gobierno sudafricano, “África busca inversores y comercio. China es de los pocos que ha querido invertir, lo que falta es una reglamentación. No podemos decir ‘no’ a la inversión china cuando los europeos han hecho lo mismo. Hay zonas costeras que se están privatizando a las que los propios africanos no tienen acceso”, dice Themba James. Las críticas más contundentes llegan del público. “Vender nuestras tierras es vender a las personas. Estamos pasando de ser esclavos de occidentes a ser esclavos de China, de un amo a otro”, afirma Jannete, congoleña.
Njongonkulu Ndungane es el arzobispo anglicano de Ciudad del Cabo, un hombre cuyo activismo contra el apartheid le costó ser encarcelado en la Isla Robben entre 1963 y 1966. Él también mira a China con buenos ojos. “China ha sido capaz de que 50 millones de personas hayan salido de la pobreza. Por supuesto que nos preocupan temas como los derechos humanos, pero la cooperación sur-sur se está construyendo y nosotros tenemos que aprender las mejores prácticas de la gente que ha tenido éxito en el resto del mundo. Ha habido una liberación de nuestra tierra que nos ha costado sangre, sudor y lágrimas, por lo que nuestro desafío ahora es que los gobiernos desarrollen políticas que controlen a otros países. Nadie puede salvar a África, es África la que se salva a sí misma”, asegura el arzobispo. “Somos el segundo continente más poblado, tenemos más de un billón de habitantes (un billón anglosajón, que equivale a mil millones de personas) y las tasas más altas de fertilidad. El 40 por ciento de la población tiene 50 años o menos pero también tenemos las expectativas de vida más bajas y somos los más pobres. África está plagada de promesas rotas y gobiernos africanos que no han sido capaces de alcanzar los objetivos y por un régimen comercial totalmente injusto. Tenemos muchas materias primas y recursos humanos, pero se nos ha castigado a nivel financiero”. Apunta a tres áreas en las que deben centrarse los esfuerzos: educación, agricultura e infraestructuras.
También hay hueco para hablar de los flujos migratorios que entre África y Europa y el trato que aquí reciben los inmigrantes. “Creo que la inmigración siempre ha tenido lugar y ahora se habla de ella como si África estuviese invadiendo Europa. Eso siempre ha sido así. En los años 70 hubo aviones que salieron del continente africano cargados de personas que fueron a trabajar y a construir Europa, eso parece que ya se ha olvidado. Hace falta más respeto porque ser inmigrante no es ser ganado“, critica Cheiff Sy.
A pesar de todo, en la última década, cinco países africanos, Burkina Faso, Etiopía, Mozambique, Ruanda y Uganda, están en la lista de los diez países que han conseguido mayores avances en materia de desarrollo. La esperanza de vida ha aumentado más de diez años en el continente en las últimas cuatro décadas, el nivel de alfabetización se ha duplicado y más del 50 por ciento de los niños y niñas está escolarizado, el doble que hace 40 años. Cifras para la esperanza. Recordemos que, cuando hablamos de África, hablamos del tercer continente más grande del mundo y de sus 53 países.
DESARROLLO: El tiempo de África es ahora
Por Sanjay Suri
MADRID, 25 nov (IPS) - Es incuestionable que África está plagada de pobreza y enfermedades, pero esta imagen oculta otra realidad: el continente crece más de cinco por ciento anual en promedio, aseguraron activistas africanos este jueves en la capital española.
Esta segunda cara es poco conocida y menos admitida, enfatizaron en un seminario organizado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la agencia de noticias Inter Press Service (IPS).
Malawi dona actualmente maíz a los países más pobres, y vende su excedente en los mercados mundiales, dijo en un discurso el arzobispo Njongonkulu Ndungane, presidente de African Monitor, una organización no gubernamental con sede en Ciudad del Cabo, durante la reunión.
"Este éxito sobreviene luego que el gobierno de Malawi ignoró las recomendaciones de algunas agencias de financiamiento en cuanto a no subsidiar los fertilizantes y otros insumos agrícolas", añadió Ndungane.
Se trata de un éxito entre muchos. Las propias historias de fracaso se están convirtiendo en historias de éxito, dijo Ndungane.
África todavía tiene la menor expectativa de vida y la mayor pobreza extendida, pero "la buena noticia es que estamos revirtiendo muchas de estas tendencias, y es por eso que nos atrevemos a afirmar que el tiempo de África ha llegado", expresó.
Ndungane destacó varios hechos positivos. La pobreza extrema llegó a su punto máximo a fines de los años 90, con más de 58 por ciento, pero para 2005 había bajado a menos de 50 por ciento.
El Banco Africano de Desarrollo aportará el año próximo 10.000 millones de dólares en proyectos de infraestructura, aunque el Banco Mundial dijo que África necesita 93.000 millones de dólares anuales en carreteras, agua y electricidad.
Donde recibe 40.000 millones de dólares anuales por concepto de asistencia, recaba 400.000 millones mediante bonos, remesas y otros mecanismos financieros.
Esto es lo mejor, pero no lo es todo. Ndungane admite aquella imagen dominante de África y los hechos que la sostienen.
La corrupción podría ser la mayor. "En 2008, la fuga de capitales ilícitos de África subsahariana fue de 96.000 millones de dólares. Es escandaloso", dijo.
Por un lado, las naciones africanas se comprometieron a gastar 20 por ciento de su presupuesto en agricultura, pero apenas 10 lo están cumpliendo. No ha ayudado el hecho de que los donantes hayan aportado apenas 60 por ciento de lo prometido.
Pero prácticamente hay consenso en cuanto a que la balanza está cambiando, y que los medios de comunicación distan de estar informando sobre este nuevo equilibrio.
"Es necesario un cambio de paradigma en los medios, porque el progreso de África no se está informando", dijo en la reunión Themba James Maseko, presidente del Sistema Gubernamental de Comunicación e Información de Sudáfrica.
Muchos países europeos tienen pocos inmigrantes procedentes de África, y la única imagen que tienen los niños que crecen en estos países es la de un continente azotado por la pobreza y el conflicto, sostuvo.
Por otro lado, África tiene que hacer su parte: crear liderazgo e industrias en vez de exportar materia prima, evaluar la fuga de cerebros, garantizar la sustentabilidad ambiental y combatir la corrupción.
Inevitablemente, una reunión sobre África realizada en España planteó la cuestión de los emigrantes africanos que llegan a Europa.
"A lo largo de la historia siempre hubo inmigración indocumentada. La gente siempre emigró en busca de una vida más feliz. Y también hay migraciones dentro de África", dijo Cherif Sy, presidente del Africa Editors Forum.
"No hablemos de estas personas como si fueran ganado", agregó.
En vez de depender de los medios de comunicación, puede ayudar evitarlos, sugirió Javier Bauluz, fotorreportero ganador del Premio Pulitzer.
Los pueblos no se conocen entre sí, y en vez de depender de los medios deberían participar en programas de intercambio entre África y Europa, sostuvo.
Medidas de este tipo en el plano escolar pueden conducir a un mejor entendimiento, opinó.
Transmitir esas ideas fue el objetivo de la reunión, destacó el director general de IPS, Mario Lubetkin, en su discurso de clausura.
Se trató de "escuchar la nueva realidad africana, que puede oírse de un nuevo modo, con dignidad, sin temor, incluso sin temor de estar equivocados o de cometer errores", añadió.
Ahora hay "una África emergente en un Sur emergente, que no está solamente en el futuro sino también en el presente", dijo Lubetkin.
El continente africano "se está uniendo al dinamismo de China, India y Brasil", sostuvo.
La capacidad de África, y particularmente de Sudáfrica, quedó de manifiesto en la Copa Mundial de la FIFA 2010.
"Muchos dijeron que sería un fracaso, pero los hechos demostraron lo contrario. Los medios de comunicación, centrados en el fútbol, no lograron transmitir las dimensiones de lo que Sudáfrica y África lograron al organizar el campeonato. Fue un hito", señaló.
Lubetkin dijo que a veces los medios ayudan a profundizar el "afro-pesimismo". La reunión abrió las mentes a un nuevo "afro-optimismo", no como un ejercicio de relaciones públicas sino como una perspectiva para comprender a África, agregó.
En la cita madrileña también se presentó el nuevo sitio africano de IPS.(FIN/2010)
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