En Patera Urbana estamos trabajando para crear un espacio de acogida y formación a las personas migrantes sin papeles que residen o acaban de llegar a nuestro país.

Este trabajo se apoya en la experiencia que hemos amasado en diferentes organizaciones y colectivos vinculados con esta temática, como por ejemplo 'Nómadas del Siglo 21'.

Entendiendo que existen diferentes dificultades con las que se encuentra un migrante en esta situación: Como la problemática de encontrar una vivienda, temas legales tales como papeles para conseguir el arraigo como acompañamiento en juzgados o en asuntos médicos, etc. Así como la voluntad de crear un espacio formativo para empoderar a estas personas proporcionando herramientas con el fin de vivir en esta sociedad.

Este es un proyecto en contruccion y necesitamos toda la energia y experiencia que podais aportar.


martes, 20 de marzo de 2012

Interior confía a las ongs el cuidado de los extranjeros internos en los CIE. El borrador del reglamento rebautiza los centros, que pasarán a llamarse de «estancia controlada». La nueva norma crea un administrador ajeno a la policía y garantiza la‏

Informe Semanal 17/03/12 CIEs    
Reportaje sobre CIEs en Informe Semanal de sábado 17/03/12, Minuto 31’40
http://www.rtve.es/alacarta/videos/informe-semanal/


http://www.elperiodico.cat/ca/noticias/societat/interior-confia-les-oenages-cura-dels-estrangers-interns-als-cie-1553256?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=elPeriodico-vespertina
Cambios en los CIE
El Ministerio del Interior tiene listo el borrador para regular los centros de internamiento de extranjeros (CIE), al que espera poner la última coma cuando haya escuchado la opinión de las oenegés y los partidos de la oposición. El texto, que hoy avanza EL PERIÓDICO, no solo intentará dar entidad legal a estos centros, sino también adecuar su funcionamiento a las peticiones hechas por el Defensor del Pueblo, el Síndic de Greuges, colectivos de abogados y decenas de entidades civiles y oenegés.
El cambio de nombre refleja un cambio de filosofía. Los CIE pasarán a ser los centros de estancia controlada de extranjeros (CECE).
Es decir, que los extranjeros allí presentes dejarán de ser internos –con la connotación carcelaria que supone y la soterrada identificación de inmigrante con delincuente– para ser identificados como personas que permanecen allí hasta la resolución de sus casos.
En esta línea, la Policía Nacional ceñirá su tarea al ámbito de la seguridad, dejando en manos de un administrador –una figura nueva– y de las oenegés expertas la gestión de los centros. La asistencia sanitaria y la flexibilidad de la vida cotidiana figuran en el borrador del reglamento, aún sin fecha de aprobación. EL PERIÓDICO no puede más que celebrar el paso dado por Interior, porque este diario denunció en enero el limbo legal de esos centros e inició una campaña de sensibilización para pedir una regulación que hoy está muy cerca de ser una realidad.
Interior cede a las oenegés el cuidado de los inmigrantes indocumentados. Vuelco a los CIE
  1. Los simpapeles irán a Centros de Estancia Controlada de Extranjeros (CECE)
  2. La policía solo se encargará de la seguridad de la instalación
  3. El reglamento crea la figura del administrador, ajeno a la policía
  4. Existirá un servicio permanente de asistencia social y sanitaria
  5. La norma hará más fácil las visitas de familiares e instituciones
Interior confía a las oenegés el cuidado de los extranjeros internos en los CIE. El borrador del reglamento rebautiza los centros, que pasarán a llamarse de «estancia controlada». La nueva norma crea un administrador ajeno a la policía y garantiza la asistencia sanitaria y social
MAYKA NAVARRO MADRID
Los centros de internamiento de extranjeros (CIE) saldrán por fin del limbo legal en el que han permanecido desde su creación. Cuando entre en vigor el reglamento, del que ya existe un primer borrador, estas instalaciones pasarán a llamarse centros de estancia controlada de extranjeros (CECE), un cambio de nomenclatura que indica cómo quiere el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, que funcionen los centros para inmigrantes en situación irregular. El esbozo del reglamento, que este diario adelantó ayer en exclusiva en la edición vespertina de e-Periódico (www.e-periodico.es), crea la figura del administrador, que será un funcionario público ajeno a la policía y se encargará de gestionar la vida diaria en los centros. Del cuidadode los internos se ocuparán técnicos de oenegés en vez de policías como ahora. El pasado 31 de enero, Fernández Díaz respondió a una campaña ciudadana encabezada por este diario que pedía el fin del limbo legal de los internos simpapeles en los CIE. En su primera comparecencia ante la comisión de Interior del Congreso, anunció que terminaría con el limbo legal y que encargaría un reglamento que impidiera que se trate como criminales a inmigrantes que solo han infringido la norma administrativa que impide estar en España de manera irregular.
REUNIÓN CON OENEGÉS Entonces avanzó, y así lo recoge el borrador, que la policía abandonaría la gestión interior de los centros para ocuparse exclusivamente de la seguridad de los mismos. El día a día de los internos será tutelado por personal externo, dependiente de oenegés, según el borrador de la norma. Precisamente esta semana la cúpula de Interior se ha reunido con representantes de varias oenegés a las que les ha mostrado el borrador y ha pedido que aporten ideas. Y para que las que quieran trabajar en los CECE empiecen a prepararse para el concurso de contratación.
EL PAPEL DE LA POLICÍA Fuentes de dichas oenegés detallaron ayer que el borrador deja muy claras las funciones de la Policía Nacional, que solo se encargará de la seguridad, sin que los agentes necesiten tener con los internos más contacto que el imprescindible. La dirección de los CECE continuará en manos de un mando de la Policía Nacional. Pero el reglamento crea otro cargo, el del administrador, que velará por la gestión de la vida en los internos, y que se ocupará de garantizar la calidad de los servicios, de la logística y de la administración económica. El administrador dirigirá al personal de las oenegés. Los CECE dispondrán de un nuevo servicio permanente de asistencia social. Su función será como la de los asistentes sociales de la calle. Pasarán consulta y se encargarán de gestionar dudas, problemas y conflictos que tengan los internos.
CONTROL MÉDICO La asistencia sanitaria también estará garantizada, aunque el reglamento abre la puerta para que cada centro la contrate a su conveniencia. Desde firmar convenios con servicios públicos a hacerlo con privados. El administrador de cada CECE gestionará el servicio médico según sus recursos y posibilidades, pero garantizando la cobertura sanitaria. La norma regulará las visitas de familiares, ampliándolas en número y duración, y eliminará obstáculos que dificultan que instituciones o oenegés visiten los centros. El reglamento pretende distender la vida en esas instalaciones. Es decir, el día a día no estará tan regulado, y habrá mucha más libertad de movimiento y de actuación. Aún no hay fecha para la aprobación del reglamento. El ministro le ha dado prioridad al asunto, pero quiere que salga adelante con el máximo consenso, según su gabinete. Por eso quiere escuchar antes a las oenegés y a la oposición. En todo caso, fuentes de Interior insisten en que este borrador recoge las principales demandas del Defensor del Pueblo.

Cada vez más internos tienen delitos pendientes  Aunque los centros de internamiento para extranjeros se crearon para acoger a inmigrantes sin papeles y que solo habían cometido una falta una de carácter administrativo, cada vez hay más internos que acumulan pequeños delitos o faltas que no les obliga a ingresar en prisión, pero a los que se les abre un expediente de expulsión. Según Interior, el perfil mayoritario del actual interno en un CIE se acerca cada vez más a de un extranjero con antecedentes, de modo que solo un 20% tienen únicamente falta administrativa por entrada ilegal.

el texto
1 Los CIE cambian de nombre En cuanto entre en vigor el nuevo reglamento los centros de internamiento de extranjeros (CIE) pasarán a llamarse centros de estancia controlada de extranjeros (CECE). Un cambio que ya avanza la nueva filosofía de funcionamiento de los centros.
2 El papel de las oenegés y policías El nuevo reglamento de los centros cede a personal de oenegés toda la gestión del día a día de los internos. La policía se dedicará exclusivamente a la seguridad, y solo tendrá el contacto imprescindible con los inmigrantes.
3 La nueva figura del administrador El ministerio del Interior crea la nueva figura del administrador de los centros de extranjeros. El director de los CECE seguirá siendo un policía, pero el administrador se ocupará de gestionar el centro.
4 Asistencia médica y social Todos los centros de extranjeros tendrán garantizada la asistencia sanitaria, así como un nuevo servicio de asistencia social. Será como un asistente social de la calle, pero que pasará consulta a los inmigrantes.
5 Más visitas de familiares El borrador del reglamento de los nuevos CECE, aunque no es definitivo, amplia los regímenes de visita de los familiares a los internos de los centros. Y elimina los obstáculos que impedían las visitas de instituciones y oenegés.

El viaje de Idrissa. EL PERIÓDICO encabezó en enero una campaña ciudadana para exigir al Gobierno una norma que acabara con el limbo legal de los CIE
TONI SUST BARCELONA
Idrissa Diallo, guineano de 21 años de edad, empezó el pasado 5 de diciembre un viaje hacia una vida mejor. Un viaje incierto, como todos los de quienes se suben a una patera o saltan una frontera. Él hizo lo segundo: saltó la valla en Melilla, en pos de un sueño que duró 24 horas, el tiempo que pasó hasta que la policía lo interceptó. Un juez melillense lo envió al centro de internamiento de extranjeros de la Zona Franca, en Barcelona, donde murió un par de semanas después, el 22 de diciembre. Su muerte se debió a una malformación congénita del corazón, según la autopsia. El CIE de la Zona Franca no mató a Idrissa, pero su muerte puso de nuevo de relieve la opacidad de la vida interna del centro, donde en mayo del 2010 se había suicidado un joven marroquí. La opacidad de este CIE y, en general, de los nueve que hay en España, que suman 2.500 plazas.
EL PERIÓDICO inició el 13 de enero otro viaje: una campaña para reclamar mejoras en la vida interna de los centros, para que dejen de ser un limbo legal. La campaña incluía una iniciativa periodística pionera en España: la recogida de firmas a través de una comunidad online, Actuable. Se reunieron 8.000. Aquel día el diario publicó una carta dirigida al ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, en la que se recordaba que los internos en los CIE están allí pese a no haber cometido ningún delito, sino solo una falta administrativa: estar en España de forma irregular.
La carta aludía a las denuncias reiteradas de entidades sociales, del Defensor del Pueblo, del Síndic de Greuges, de sindicatos y de algunos partidos del escaso o nulo conocimiento que se tiene de estas zonas oscuras del sistema legal. Las peticiones al ministro eran tres. Una, la aprobación de un reglamento interno de los CIE, algo previsto por ley en la última regularización de la normativa de extranjería y que debería estar hecho desde junio del 2010. Otra, que la policía asuma la vigilancia exterior de los centros y deje el control interno en manos de especialistas en intervención social. Por último, se demandaba un mayor acceso a los CIE, por ejemplo, del Síndic de Greuges, que no ha logrado entrar en el centro de la Zona Franca desde que abrió sus puertas. El anuncio el 31 de enero, el interpelado tenía la palabra: Fernández Díaz compareció por primera vez en el Congreso como titular de Interior y proclamó la intención de su ministerio de redactar, por fin, el reclamado reglamento, y de hacerlo atendiendo a las peticiones de las entidades sociales. Ahora se conoce ya el borrador de un cambio pendiente. El trágico viaje de Idrissa cobra, en cierto modo, sentido.

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